La criptomoneda Terra Luna cayó en picada desde US$118 a US$0,09 este jueves. Y el colapso tuvo un efecto dominó en una divisa digital directamente vinculada a ella, Terra USD, que pertenece al grupo de las llamadas «stablecoins» o monedas estables.

El desplome de ambas divisas encendió el pánico entre algunos inversores que se embarcaron en una venta masiva de criptomonedas, propiciando una caída generalizada del sector.

Esto se produce cuando analistas llevan varios meses discutiendo sobre la eventual llegada de un «criptoinvierno»; es decir, una disminución sostenida por varios meses del valor de los activos digitales.

Mientras para los defensores del mercado cripto este descenso no es más que un ciclo a la baja que en el futuro volverá a subir -tal como ha ocurrido a lo largo de la historia de las divisas digitales-, para los más críticos esta es la señal de alerta de que la burbuja está a punto de estallar.

«El criptomercado ya tiene su propio Lehman Brothers», le dice a BBC Mundo Ismael Santiago, prodesor de Finanzas de la Universidad de Sevilla, en España, refiriéndose al inicio de la gran crisis económica de 2008-2009, también conocida como la «crisis de las hipotecas tóxicas».

La caída de Luna y de la stablecoin Terra USD hizo poner en duda la confiabilidad de las llamadas «monedas estables», cuyo valor está -al menos teóricamente- directamente relacionado con el dólar.

En esta categoría, la stablecoin más popular, Tether, también perdió su paridad con la moneda estadounidense.

Y la más grande de las criptomonedas, el bitcoin, también cayó por debajo de la barrera de los US$30.000.

Es por eso que Santiago habla de un efecto en cadena dentro del mundo de las criptomonedas, ya que la debacle de una, precipita la caída del resto.

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