Conoce la historia de los esposos que cumplieron el sueño americano en Sonoma gracias a los vinos.

El sueño americano, ese deseo por buscar un mejor futuro y más siendo latino en un nuevo país alejado de tu hogar.

Hoy les contaremos la historia de una pareja de esposos que vinieron desde México para crear el vino de sus sueños.

La bodega de la familia Guerrero Fernández produce cantidades limitadas de excepcionales vinos boutique artesanales utilizando técnicas tradicionales de elaboración del vino.

«Tenemos un amor y un deseo de salir adelante juntos. Desde el 2004 creamos este sueño que se ha vuelto realidad», nos cuentan Martín y Olga dueños y fundadores de Guerrero Fernández Winery.

Es así como Martín y Olga forjaron un sueño llegando a Sonoma con todo lo que podían incluir en una maleta. Ahora, ponen su corazón y alma para producir vinos de la más alta calidad haciendo justicia a la fruta.

«Lo que nosotros tenemos y nos diferencia de los demás es que tenemos la fortuna de tener la oportunidad de comprar y escoger la mejor uva que esté disponible para ofrecer a nuestros clientes», nos afirman Martín y Olga.

La misión de Martín y Olga es producir vinos de la más alta calidad haciendo justicia a la fruta para nuestras familias, amigos y cualquier persona que disfrute de las grandes cosas de la vida. Creen que un gran vino comienza en la viña.

Cuentan con una amplia selección de coupage y monovarietales, con una maduración media de 36 meses en roble francés. Los vinos de Guerrero Fernández Winery están bien equilibrados con suaves curtidos y un elegante final aterciopelado.

Lo más importante para Martín y Olga es lograr un equilibrio entre la tierra, la fruta y el amor y la pasión por la elaboración del vino. Por eso su factor de éxito ha sido la constancia en más de 17 años de trabajo.

«Lo más importante y lo más esencial es la constancia, la pasión y el amor que le pones a las cosas», nos cuentan Martín y Olga que también incluyen a sus hijos y nietos en este gran negocio apasionado por el vino.

Como todo latino en estas tierras lejanas, Martín y Olga han luchado para que su sueño se haga realidad. Muchos como ellos llegan a Estados Unidos buscando una oportunidad como esa y ellos tienen un mensaje para todos.

«Tenemos la oportunidad de crecer y personalmente estamos agradecidos de por todo los que nos ha pasado en este país que nos ha acogido con gran amor y donde nos ha tocado vivir gran parte de nuestras vidas», finalizan Martín y Olga con una mirada optimista por la vida.

Martín y Olga son el vivo ejemplo que si alguien lucha por lo que quiere y le apasiona puede lograr lo que se propone, hasta estando lejos de su hogar. Solo nos queda decir, ¡Salud!

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