California entró en otra sequía.

Juan-Carlos Solís, funcionario de la Agencia de Agua del Condado de Sonoma, nos ayuda a comprender más sobre esta nueva sequía.

Las sequías estacionales son típicas del estado, con su clima mediterráneo. Los veranos suelen ser secos, pero los suministros de agua se reponen en invierno y primavera con la lluvia y el deshielo.

El estado aparece en medio de otra sequía solo unos pocos años después de que una severa sequía de 5 años que secó pozos rurales, mató a salmones en peligro de extinción, llevó al abandono de los campos agrícolas y ayudó a alimentar los incendios forestales más mortíferos y destructivos en la historia moderna del estado.

Juan-Carlos Solís, funcionario de la Agencia de Agua del Condado de Sonoma, nos explica que «la sequía es causada por un patrón climático regional, estos son los años más secos que hemos conocido y ya vamos 2 años consecutivos sin lluvias y nosotros, como estado, dependemos de esa lluvia para nuestra agua potable».

Los niveles de nieve y lluvia que llegó al estado durante el pasado invierno se situaron por bajo de la media histórica y acorde con los datos del Servicio de Seguimiento de la Sequía de Estados Unidos indican que el 90% del estado se encuentra en una situación que lleva de la sequía moderada a la sequía excepcional.

Tras unos meses de enero y febrero excepcionalmente secos, todas las esperanzas estaban depositadas en que en marzo se produjese un “milagro” que permitiese encarar el resto del año -y muy especialmente el verano- con mayor tranquilidad, algo que finalmente no ha sucedido.

Solís nos comenta que el agua es «esencial para nosotros, ya que el agua potable que bebemos viene del Russian River, y si no existen lluvias, no llega el agua hasta nosotros».

Así, el estado vivió una sequía prácticamente constante a lo largo de la década pasada, declarada en diciembre de 2011 y que se alargó hasta marzo de 2019. Tras un breve respiro en el invierno 2019-2020, la mayor parte del año pasado volvió a ser mala y este 2021 apunta a un empeoramiento de la tendencia.

La vegetación ya está completamente seca y la humedad del suelo es baja, lo cual presagia una temporada de incendios activa en los bosques.

Por ello, se ha empezado a planificar ya ante la posible escasez en el suministro de agua este año y se pide implementar medidas prácticas que puedan tomar los ciudadanos para mejorar su resistencia a la sequía y ahorrar agua en el proceso.

Solís no da unas cuantas recomendaciones al respecto:

• Disminuir el consumo de agua para los jardines
• Activar los rociadores de jardín entre las 12 de la noche y las 6 de la mañana
• Inspeccionar el sistema de regado
• No usar manguera para limpiar piso, mejor una escoba
• Revisar el medidor para que no existan fugas
• Usar un balde para limpiar el carro, en vez de la manguera

El estado se enfrenta a una sequía severa durante este año seco, por ello, expertos piden que ayuden a ahorrar agua. Tener agua es una tarea de todos.I

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.