Estrés, en broma y en serio

La Columna del Padre Ramón
rpons@hotmail.com

Para decirlo rápido, ¡y en serio!, el estrés mata.

Hay que tener en cuenta que, por la falta de información, antes sucedían muchas cosas que, al tener la observación como única opción, se sacaban consecuencias fatales. Alguien moría de repente. Aparentemente no estaba enfermo. Entonces se preguntaba qué fue lo que hizo o comió antes de fallecer. Se había comido un mango con chile. Conclusión: el mango con chile mata. Así había anteriormente muchas combinaciones prohibidas. Alguien las había comido y fallecido al momento. De esa manera surgieron muchos mitos.

Aunque, a veces, algunas cosas que parecen absurdas son reales. El 7 de enero del corriente, apareció en las noticias que, Adam Martin, de Inglaterra, estuvo en cirugía por siete horas debido a una infección en el corazón por comer palomitas de maíz.

Si vemos la noticia así, simplemente. Creo que hasta habría que dejar de ir al cine porque allí venden algo que nos mata. ¡Ni se diga de comer palomitas de maíz! Si no, pregúntele a Adam Martin.

El caso del sr. Martin no es tan raro. Es más frecuente de lo que parece. Hace casi 40 años, conocí a Chava (Salvador), no recuerdo su apellido. Tenía dos cosas malas: el corazón y los dientes. La cardióloga me explicó que, si se arreglaba los dientes, se curaba del corazón. Y así fue. Acudió al dentista y se curó de su padecimiento del corazón.

Lo que pretendo dejar en claro es que muchas veces las cosas se relacionan entre sí. A veces para bien, otras veces para mal. En otras ocasiones, tal vez exista una explicación mejor que esa de no mezclar leche y banana porque produce retortijones de panza. A ver, ¿de qué hacen los helados sino es de leche?

El problema que me interesa destacar aquí es el tema del estrés. Algo que usted puede controlar antes de que llegue a ser demasiado tarde. Simplemente hay que procurar ser un poco más observadores del propio organismo.

Mucho antes de que el estrés llegue a los brazos, afecte al corazón, etc.… se puede decir que hay dos lugares en el cuerpo en donde empieza a sentirse, aunque uno no se de cuenta.

Existen en el cuerpo unos cuantos músculos que, por su función, suelen dar o controlar el paso de alguna substancia de un lugar a otro. Los hay que comunican el exterior con el interior del cuerpo humano. Se llaman esfínteres. Son más de 50, sin contar la gran cantidad de pequeñísimos.

Y observe si no, ante cualquier evento que nos ponga en situación de alerta, la primera reacción es en el trasero. Tal vez apretamos para evitar que algo se salga. Si anda mucho tiempo con esa parte del cuerpo fruncida… relájese. El estrés le puede afectar.

El otro lugar es la cara. El rostro expresa inmediatamente nuestras preocupaciones. Fíjese que, cuando llueve y no se trae paraguas, se inclina el rostro y se suben los hombros, pensando que con eso nos mojaremos menos.

En la cara hacemos muchas expresiones faciales. Muchas muecas. Observe a alguien apretando un tornillo y mírele a la cara. ¿Todos esos gestos ayudan a que el tornillo esté más apretado?

En la comunicación entre los que no hablan (a los animales, me refiero), los gestos son los que comunican. Entre nosotros, la comunicación verbal es importante, pero no lo dice todo. La cara, el cuerpo, las manos… completan la expresión. El cuerpo humano participa en la comunicación, o, mejor dicho, es el principal vehículo de comunicación.

Observe la cara de los demás cuando tratan de moverse. ¿Por qué salen rayas horizontales en la frente? Y no me refiero a la sonrisa o la tristeza, esas cosas son evidentes. Me refiero a ese conjunto de expresiones que la mayoría de las veces hacemos de manera inconsciente. Todos ellos son una muestra de que estamos “pre-ocupados”. El estrés se continúa manifestándose.

Y una última advertencia: no es apretar el trasero o fruncir el entrecejo lo que produce estrés. Más bien, el estrés lleva a que se haga eso. Se debe, por tanto, buscar cuál es la fuente de tensión para eliminarla o, lo menos, controlarla.

Facebook Comments

Autor entrada: admin

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.