El ultraderechista Jair Bolsonaro va a segunda vuelta en Brasil

Los resultados de las elecciones de hoy en Brasil impondrán a la centroderecha una profunda revisión, tras el durísimo varapalo asestado por Jair Bolsonaro, un radical que se ha apropiado de prácticamente todo el espectro ideológico conservador.

Bolsonaro, un capitán de la reserva del Ejército que sin pelos en la lengua defiende la dictadura militar (1964-1985) o descalifica a homosexuales y negros, logró hoy un 46.7 % de los votos, con un 96% del censo escrutado, y deberá disputar el próximo día 28 una segunda vuelta con Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT).

El ultraderechista y sus promesas de mano dura, su apuesta por armar a la población, militarizar la educación y recuperar el orden y el progreso que está escrito en bandera verdeamarela junto con su eslogan Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos, le colocaron a las puertas de vencer en la primera vuelta y hoy es el claro favorito para la segunda.

El gran derrotado de la jornada fue el PSDB de Geraldo Alckmin con 4.8% de los votos. Una cifra devastadora para uno de los partidos más tradicionales de la política brasileña, que por primera vez en treinta años no consigue pasar a un segundo turno. La otra perdedora fue la candidata de centro izquierda Marina Silva (REDE), que en las pasadas elecciones tuvo un gran desempeño, y en esta ocasión ha quedado relegada con apenas el 1% de los votos.

Seguidores de Bolsonaro fuera de su casa en Río de Janeiro ondeaban la bandera verde amarilla nacional, coreando “¡Nuestro presidente!” cuando el candidato regresó de votar, acompañado de una enfermera, en un convoy de camionetas negras.

En la elección más polarizada desde el final del gobierno militar en 1985, Bolsonaro cuenta con el respaldado de un grupo de generales retirados que aboga públicamente por la intervención militar si continúa la corrupción.

A medida que parecía probable una victoria de Bolsonaro, los opositores se unieron en internet y en las calles bajo el lema #EleNão (Él no) para advertir que las instituciones democráticas del país podrían verse afectadas.

Pero los influyentes sectores evangélicos y agroindustriales lo apoyaron durante el tramo final, e inversionistas y brasileños acaudalados se pusieron de su lado por la creencia de que Bolsonaro reducirá el gasto social e implementará reformas favorables al mercado.

Facebook Comments

Autor entrada: admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.