‘Transgénero’, ‘feto’: la administración Trump prohíbe el uso de siete palabras

El Gobierno de Donald Trump volvió a incitar la polémica al prohibir el uso de las palabras “transgénero” y “feto” en los informes del Centro de Control de Enfermedades (CDC), la agencia más importante de la sanidad pública estadounidense.

Los analistas tampoco podrán emplear términos como “diversidad” o “vulnerable” ni expresiones como “basado en pruebas”, o “basado en datos científicos”, para explicar las tendencias de la sanidad en Estados Unidos.

La orden supone un giro conservador en la definición y narrativa de asuntos como el aborto o la orientación sexual, algo que la Casa Blanca ya ha impulsado en otros áreas del Gobierno.

Las palabras o frases prohibidas son: “vulnerable”, “titularidad”, “diversidad”, “transgénero”, “feto”, “basado en la evidencia” y “basado en la ciencia”.

Aunque para algunas de las expresiones, la Administración ha ofrecido alternativas lingüísticas, cambian el discurso de cómo se conversa sobre temas que generan gran división social en el país. Se desconoce el motivo por el que han decidido eliminar estas terminologías de la esfera de la sanidad pública.

En lugar de utilizar la expresión “basado en datos científicos”, los analistas del CDC deberán afirmar que el “CDC basa sus recomendaciones en datos científicos así como considerando los estándares y deseos de las comunidades sociales”.

La Administración Trump, cuyo responsable de la agencia medioambiental es un escéptico del cambio climático y los efectos humanos sobre el deterioro del planeta, minusvalora con ese gesto la rotundidad de un dato científico y empírico.

La cuestión sobre cómo abordar temas tales como la orientación sexual, la identidad de género y los derechos al aborto, los cuales tuvieron visibilidad significativa bajo el gobierno de Obama, ha sido una cuestión constante en las agencias federales desde que el presidente Trump asumió el cargo.

Varios departamentos clave, incluidos el de Salud y Servicios Sociales (HHS, por sus siglas en inglés), que supervisa CDC, así como el de Justicia, Educación, Vivienda y Desarrollo Urbano, han cambiado algunas políticas federales y cómo recopilan información gubernamental sobre lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales estadounidenses.

En marzo, por ejemplo, HHS descartó preguntas sobre orientación sexual e identidad de género en dos encuestas a personas mayores.

La estrategia de evitar ciertos temas espinosos para la administración actual, borrando las palabras del léxico regular de las agencias que se ocupan de estas materias, parece haber ido más lejos en el Servicio de Salud Humana que retiró cualquier alusión a la comunidad LGBT de sus páginas oficiales.

Facebook Comments