Muere Bernard Law, el cardenal que encubrió en Boston uno de los mayores casos de pederastia

El cardenal Bernard Law, quien fue forzado a renunciar como arzobispo de Boston en 2002 en medio del escándalo de abusos sexuales en la Iglesia católica, murió en Roma a los 86 años.

El religioso fue acusado de haber trasladado sacerdotes pedófilos de sus parroquias en cambio de enfrentar las acusaciones que pesaba sobre ellos. Después de abandonar Boston, el cardenal asumió un cargo en el Vaticano, donde trabajó hasta 2011.

El cardenal tenía 86 años y su muerte ha sido confirmada por un breve comunicado del Vaticano. Según apunta la agencia Reuters ha fallecido en un hospital de Roma después de sufrir unas complicaciones con su diabetes.

Durante años fue considerado uno de los eclesiásticos más influyentes de EE.UU. y contaba con la protección del Papa. Era tal su poder de influencia que se entrevistó con líderes extranjeros, nutrió las relaciones entre diferentes religiones y hasta se llegó a especular con que podría ser el primer Papa americano. Aunque su carrera quedó manchada por proteger a pederastas.

El cardenal no tomó medidas contra los sacerdotes que habían sido denunciados por abusar a menores, sólo se limitaba a trasladarlos de parroquia.

Cuando salió a la luz toda la verdad de los abusos continuados en la Iglesia Católica estadounidense, Law tuvo que dimitir de su cargo por la presión ciudadana. Su renuncia fue aceptada por el papa Juan Pablo II, pero no recibió castigo alguno ni prestó declaración porque fue enviado a Roma.

Una investigación del diario Boston Globe permitió revelar como la jerarquía católica local, con el cardenal Law a la cabeza, había cubierto de forma sistemática, y a menudo cínica, los abusos sexuales cometidos por unos 90 sacerdotes en Boston y sus alrededores durante varias décadas. Por estos artículos los periodistas que llevaron a cabo la investigación ganaron el prestigioso Premio Pulitzer. Cientos de víctimas acabaron testificando.

“Spotlight”, una película independiente que ganó el Oscar al mejor film en 2016, retomó la investigación del Boston Globe dando voz a los supervivientes.

Francisco se encontró a su llegada —como con tantos temas espinosos sin resolver— ese elefante en el salón. Concretamente, se dio con él de bruces el primer día que visitó Santa Maria Maggiore. Según explicó en su momento la prensa local —nunca fue confirmado—, pidió que no volviera a frecuentar la basílica.

Sin embargo, y pese a que el actual pontífice se tomó mucho más en serio que sus predecesores la cuestión de la pederastia —creó una comisión que debía ayudar a erradicar un fenómeno muy extendido en la Iglesia— Law ha vivido en el Vaticano todos estos años y ni siquiera aceptó declarar como le había pedido la Justicia estadounidense.

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