Diez personas fallecidas en el ataque a misa de navidad en Pakistan

El terror volvió a golpear Quetta, capital de la provincia paquistaní de Baluchistán, y esta vez la minoría cristiana fue el objetivo del grupo yihadista Daesh, que reivindicó el ataque en su página Amaq.

Al menos nueve personas fueron asesinadas y más de treinta resultaron heridas, según fuentes hospitalarias citadas por el diario Dawn, en una operación yihadista contra la iglesia metodista Bethel Memorial en la que 400 de fieles participaban en los actos de preparación de Navidad.

Dos suicidas intentaron entrar al templo, pero se encontraron con la presencia de los agentes de seguridad y “esto hizo que el número de fallecidos no sea mucho mayor”, según el responsable de policía local, Moazzam Ansari.

El ataque contra la iglesia metodista Bethel Memorial en la plaza Imdad de Quetta, en la que se encontraban unas 400 personas, comenzó hacia las 12.10, hora local , cuando un atacante suicida detonó los explosivos que portaba en la entrada, afirmó a Efe un portavoz de la Policía local, Muhammed Ramzan.

Otro de los atacantes, que no logró activar el dispositivo para detonar su chaleco cargado de explosivos, murió en un tiroteo con la Policía en el interior de la iglesia, mientras que los dos restantes se dieron a la fuga, explicó el portavoz policial.

Anwar ul Haq Kakar, portavoz del Gobierno de la provincia de Baluchistán, de la que Quetta es la capital, informó de que el número total de víctimas en el ataque fue de diez muertos, incluidos dos de los atacantes, y 44 heridos.

Otros dos insurgentes se dieron a la fuga y “la Policía está tratando de capturarlos, pero no hay ninguna pista sobre dónde pueden estar”, subrayó Kakar.

Un portavoz de la Policía local, Muhammed Ramzan, confirmó que estaban rastreando la zona para localizar a los dos insurgentes fugitivos e insistió en que la respuesta de las fuerzas de seguridad fue inmediata, lo que evitó que el número de víctimas fuera mayor. Ramzan añadió además que otro de los motivos que evitó más fallecidos fue que el insurgente que abatió la Policía no logró activar su chaleco cargado de explosivos, al fallar el dispositivo.

En estos últimos años, las autoridades están llevando una campaña para intentar promover la paz y el desarrollo económico, lo que ha reducido considerablemente la violencia en la provincia. En el último año murieron 1.803 personas en ataques terroristas (612 civiles, 293 miembros de las Fuerzas de Seguridad y 898 terroristas), la cifra más baja en una década, según el Portal de Terrorismo del Sur de Asia.

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