Un hombre armado mata al menos a 26 fieles en una iglesia de Texas

Un hombre armado, vestido todo de negro y un chaleco antibalas, abrió fuego con un rifle frente a una pequeña iglesia bautista en Sutherland Springs, en la zona rural de Texas, y continuó disparando dentro del edificio el domingo, matando al menos a 26 personas y convirtiendo una pequeña ciudad al este de San Antonio en la escena de horror masivo más reciente del país.

El gobernador Greg Abbott de Texas confirmó el número de muertos, que se ha incrementado a lo largo del día después del tiroteo en la Primera Iglesia Bautista. Una mujer embarazada y niños estaban entre los muertos.

Las autoridades dijeron que al menos 20 personas también resultaron heridas. 23 personas murieron dentro de la iglesia, dos fuera del edificio y una persona después de ser transportada a un hospital. Las edades de los heridos y muertos oscilaron entre 5 y 72, dijeron las autoridades.

Dos fuentes policiales identificaron al pistolero como Devin Kelley, de 26 años. “Fue allí, entró, comenzó a disparar a la gente y luego se fue” hacia el condado de Guadalupe, al noreste de Sutherland Springs, dijo Henry Cuéllar, de Texas. El hombre armado fue encontrado muerto en su automóvil. Albert Gámez Jr. dijo que no estaba claro si fue asesinado por la policía o se quitó la vida.

La Policía local informó por su parte de que el autor de los disparos pereció, según el canal local KSAT12 que no precisó las causas de ese fallecimiento si bien luego se supo que fue abatido.

Por su parte, un policía indicó a Fox News que ya no hay una “amenaza activa” en el templo, que a la hora del suceso se celebraba una misa.

Un testigo dijo a KSAT12 que sobre las 11.30 hora local (17.30 GMT) un hombre armado ingresó a la iglesia y abrió fuego contra los que se hallaban en el templo.

Otro testigo, un cajero en una gasolinera cercana al templo baptista, señaló a la cadena CNN que escuchó unos 20 disparos “en rápida sucesión mientras se realizaba un servicio religioso”.

Poco después, el gobernador de Texas, Greg Abbott, escribió un mensaje en su cuenta de Twitter condenando el ataque.

“Nuestras plegarias están con todos los que fueron perjudicados por este acto malvado. Nuestro agradecimiento a las autoridades por su respuesta”, manifestó el gobernador.

Producto de los disparos, 23 personas murieron en el interior de la iglesia, dos más en el exterior y una posteriormente en un hospital local. Tras el tiroteo, el atacante se enfrentó con un vecino que al escuchar los disparos cogió su rifle y disparó al autor de la matanza.

Poco después, en el interior del vehículo del tirador se encontraron varias armas. Las autoridades no informaron si el atacante pereció por disparos de la policía o se quitó la vida.

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