Niña con parálisis cerebral será procesada por las autoridades fronterizas

Una niña mexicana con parálisis cerebral que vive en Estados Unidos sin autorización desde hace una década podría ser deportada tras cruzar un retén de la Patrulla Fronteriza en Texas para que la operaran de emergencia de la vesícula, dijo una abogada de su familia.

Activistas en pro de los derechos de los inmigrantes manifestaron su molestia por el caso de Rosa María Hernández, de 10 años, y dicen que la Patrulla Fronteriza debería usar su criterio en casos de menores sin autorización en el país pero que necesitan tratamiento médico.

Leticia González, abogada de la familia Hernández, dijo que Rosa María fue llevada, junto con un primo, de la ciudad fronteriza de Laredo a un hospital infantil de Corpus Christi, a 240 kilómetros de allí.

González dijo que los agentes siguieron al vehículo que los transportaba. En el hospital, después de la operación escoltaron a la niña a un centro de detención en San Antonio. La menor está detenida allí. Podría ser deportada.

La niña mexicana de 10 años, quien padece parálisis cerebral, viajaba acompañada de su tía, Aurora Cantú, cuando los agentes de la Patrulla Fronteriza de EU detuvieron el vehículo en la carretera entre Laredo y Corpus Christi, en el sur de Texas.

Rosa María tenía que ser sometida a una cirugía de vesícula biliar de emergencia, pero los agentes migratorios detuvieron la ambulancia para comprobar el estatus legal de quienes viajaban en el vehículo.

Encontraron que Cantú es ciudadana de EU, pero la niña es indocumentada.

Le permitieron continuar hacia el hospital, pero escoltada por los agentes armados en todo momento, señala el abogado de la familia Hernández, Alex Gálvez, a BBC Mundo.

Incluso en el hospital pidieron que la puerta de su habitación estuviera abierta “en todo momento” para vigilar a la menor, algo que es “súper anormal”, según la experiencia de Gálvez, quien es abogado migratorio en Texas.

La actuación de los agentes federales generaron una ola de indignación entre organizaciones civiles y legisladores demócratas, quienes calificaron el hecho como “inhumano” y demandaron la liberación inmediata de la menor.

La senadora por California Diane Feinstein señaló que en “todos los años de servicio público no ha visto una colección de hechos tan moralmente reprochables”.

La madre de la menor, Felipa de la Cruz declaró a Univision Noticias que la niña vive en EEUU desde que tiene tres meses. Teme que si la regresan a México no podrá darle el apoyo que necesita para tratar su enfermedad.

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