El esperado final de la séptima temporada de Game of Thrones

El final de temporada de Game of Thrones, más que sorprender, asombró. Lo hizo tanto por sus imágenes fantásticas del Apocalipsis Zombi según George R. R. Martin, como por haber revelado satisfactoriamente buena parte de los interrogantes planteados hasta hoy (hasta el verdadero nombre de Jon Snow).

Quizá sea pedir demasiado a la “serie más grande del mundo”, sobre todo en sus instancias finales, que no caiga presa de las expectativas de sus millones de fanáticos en todo el mundo. Pero lo seguiremos haciendo.

Sin dudas es casi imposible lograr lo que los creadores de la ficción, David Benioff y D. B. Weiss -autores de este último episodio, “The Dragon and the Wolf”- consiguieron aquí: comenzar a anudar la trama de la Gran Guerra contra los Ejércitos de la Noche y, a la vez, permitir un último respiro dramático a sus media docena de protagonistas de modo que enfrenten el gran dilema que le plantea la historia (la lucha por el poder individual o la supervivencia colectiva) y respondan a él de una forma que los revela por completo.

El episodio comienza con la reunión entre Jon, La Madre de los Dragones y Cersei, con la intención de mostrarle al muerto viviente que capturaron del otro lado del Muro en el capítulo anterior.

Es la familia del Rey del Norte también -confirma Bran a Sam Tarly, en una escena que rubricó el parentesco de Jon-Aegon, y el hecho de que él, y no la Reina de Dragones, es el verdadero heredero del Trono de Hierro, y que la Rebelión de Robert Baratheon estaba basada en una mentira.

En el norte, la historia de Petyr Baelish llegó a su final después de fracasar en sus juegos por dividir lo que queda de la familia Stark.

Los primeros copos de nieve alcanzan King’s Landing y muestran a Jaime abandonando su vida anterior para unirse al ejército de los Targaryen, casa a la que ayudó a extinguir. El invierno parece preparado para durar eternamente. O, en el peor de los casos, hasta 2019.

De acuerdo a The Hollywood Reporter, el final de la temporada siete estableció otro récord histórico, convirtiéndose así en la serie más famosa de HBO.

El título ha superado metas a diestra y siniestra mientras continúa ganando fans. Sin embargo, “The Dragon and the Wolf” llegó a todo un nuevo nivel, ya que 16.5 millones de personas lo vieron en vivo o transmitido durante la misma noche en que salió al aire.

Además, la audiencia no sólo espero a ver la conclusión. Esta temporada promedió 31 millones de televidentes por episodio una vez que todos los videos en vivo, en tiempo real, bajo demanda y streaming se contabilizaron, lo que hace que Game of Thrones ya sea el programa más visto en la historia de HBO, superando a The Sopranos.

Esta serie de fantasía épica basada en las novelas de George R.R. Martin es la gran superproducción de la televisión actual y concluirá con una octava temporada que todavía no tiene fecha de estreno.

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