Mayweather apagó el fuego, noqueó a McGregor y dijo adiós

Floyd Mayweather se despidió del boxeo como quería: elevó su record de victorias a 50-0 y además sumó una impresionante bolsa de dólares. Su carrera, ahora sí, se terminó. Tras vencer a Conor McGregor en una atípica pelea, el estadounidense anunció que ya no habrá más de él arriba de un ring. Y lo hizo a su manera.

“Quería irme con un último gran ‘show’. Esta fue seguro mi última pelea”, dijo Money en conferencia de prensa. Y agregó: “He tenido grandes combates, algunos muy aburridos, pero al final del día siempre seré recordado como un ganador”.

El excampeón venció por nocaut técnico en el décimo round, anoche, a McGregor, luchador de artes marciales mixtas. Y aunque terminó venciendo, admitió que no tuvo su mejor pelea, hoy con 40 años.

“Hice el boxeo que necesitaba para ganar y el resto no tiene importancia. Nada es perfecto, sólo mi marca profesional”, presumió, tras superar la marca de Rocky Marciano de 49-0 en peleas profesionales.

El árbitro detuvo la pelea porque McGregor parecía tembloroso, exhausto y casi sin poder mantenerse de pie. Un minuto o dos después de que a Mayweather le levantaran el brazo como señal de triunfo, él reconoció que McGregor le dio más dificultades de lo que esperaba.

Todos tenían el derecho de sospechar un arreglo. Mayweather era un campeón de boxeo. McGregor ni siquiera era boxeador. Mayweather es un atleta de puños veloces. McGregor era de un deporte en el que los tipos acostumbran a pelear usando los pies. Mayweather estaba listo para ser el boxeador invicto más grande desde Rocky Marciano. McGregor era apenas la mayor sorpresa desde Rocky Balboa.

Los promotores pagaban millones a los oponentes. Los clientes pagaban miles por los boletos. Los televidentes desembolsaban 99.99 dólares por el pago por evento. Las casas de apuestas decían que no había una manera seria de que Mayweather pudiera perder. Los médicos advertían que McGregor podía resultar gravemente herido. Todos querían una sorpresa.

Un par de golpes terminaron con la entereza de McGregor, Mayweather se fue al frente, conectó y conectó a un irlandés que ya no podía sostener la guardia hasta que el referee detuvo la pelea para darle el triunfo a Floyd Mayweather. McGregor se limitó a dar golpes en la nuca a su rival, incluso uno excesivamente bajo. Pero Mayweather ya sabía que había ganado desde el sexto. Se limitó desde ahí a alargarlo. No le tumbó en el octavo porque cada vez que iba a por Conor ya solo le quedaban 45 segundos.

50 victorias y cero derrotas. Mayweather se restira por segunda vez a sus negocios hasta el próximo circo de al menos 1000 millones de dólares. Vendrán más peleas es la historia, pero probablemente ninguna como esta.

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