El Ministro de Comunicaciones israelí asegura que cerrará la cadena Al Jazeera

El ministro de Comunicaciones de Israel, Ayub Kara, ha anunciado que revocará las credenciales de los periodistas de la cadena panárabe Al Jazeera, y cerrará sus oficinas en Israel después de que el primer ministro Benjamin Netanyahu acusara al medio, con sede en Qatar, de incitar a la violencia contra Israel durante su cobertura de la última crisis en la Explanada de las Mezquitas.

El ministro ha declarado además que esta decisión está relacionada con el boicot declarado a Qatar por cuatro países árabes (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Bahréin) que acusan al emirato de financiar el terrorismo internacional.

“Nos identificamos con los árabes moderados que luchan contra el terrorismo. En Israel tampoco hay sitio para un canal que respalde el terrorismo. Vamos a actuar igual que estos cuatro países, que han expulsado a este canal de su territorio”, ha declarado en comentarios recogidos por el Jerusalem Post.

Responsables de la cadena en Doha declararon a France Presse que Al Jazeera denunciaba “la grave medida adoptada por un Estado que pretende ser la única democracia de Oriente Próximo”. Las mismas fuentes anticiparon que el canal de televisión recurrirá ante la justicia las resoluciones que se adopten en su contra.

El delegado de Al Jazeera en Jerusalén, Walid Omal, indicó por su parte que no había recibido una notificación oficial. “Estas medidas, que no son inminentes, parecen obedecer a un intento de desviar la atención sobre los escándalos (de corrupción) en los que está implicado el primer ministro”, interpretó.

En una tribuna publicada el pasado día 1 en el diario israelí Haaretz el propio Omal ya había replicado a las advertencias del primer ministro lanzadas a través de las redes sociales.

“La connivencia de Netanyahu con sus vecinos árabes autocráticos apunta con muy pocas dudas a que la prensa libre y la verdad están a punto de ser sacrificadas como un daño colateral en el [equilibrio] de poder político de la región”.

Al-Jazeera, una cadena satelital árabe financiada por el gobierno de Catar, ha sido el blanco de las naciones árabes que ahora aíslan a Catar como parte de una disputa política que ha durado meses sobre la política de Doha y su supuesto apoyo a los extremistas.

Jordania y Arabia Saudí recientemente cerraron las oficinas locales de Al-Jazeera, mientras que el canal y sus sitios afiliados han sido bloqueados en Arabia Saudí, en los Emiratos Árabes Unidos, en Egipto y en Bahréin.

“Últimamente, la mayoría de los países en nuestra región determinaron que Al-Jazeera apoya al terrorismo y a la radicalización religiosa”, dijo Kara. “Cuando vemos que esas naciones determinaron que Al-Jazeera es una herramienta del Estado Islámico, de Hamas, de Jezbolá y de Irán, y que somos el único país que no lo ha hecho, entonces algo malo sucede”.

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