Practicar fútbol americano conlleva el riesgo de padecer una enfermedad neurodegenerativa

Un estudio realizado a 202 exjugadores de americano reveló evidencia de enfermedades cerebrales a causa de las conmociones sufridas en el campo. Los participantes del estudio van desde el nivel universitario hasta los de secundaria.

A pesar de que el reporte no confirma que el padecimiento sea común en todos los jugadores, sí refleja una alta incidencia en las muestras que obtuvieron el banco de cerebro de Boston, que se dedica al estudio de la encefalopatía traumática crónica.

La encefalopatía fue diagnosticada en 177 jugadores, casi 90 por ciento de los cerebros estudiados. Muchos donantes o sus familias contribuyeron debido a las reiteradas conmociones cerebrales sufridas por los jugadores y síntomas preocupantes antes de su muerte.

El estudio está basado en una investigación en la que se ha analizado un total de 202 cerebros de atletas que habían jugado al fútbol, de los cuales 177 (el 87%) padecían ETC. Se ha examinado a 111 miembros de la Liga Nacional de Fútbol de EEUU (NFL, por sus siglas en inglés), así como a jugadores de fútbol en el instituto (21% de los casos sufrían la enfermedad), la universidad (91%), la liga canadiense y semiprofesionales. Todos tenían 66 años y habían jugado una media de 15.

“Los datos sugieren que hay un vínculo muy posible entre practicar fútbol americano y el riesgo de desarrollar la enfermedad”, explica Jesse Mez, profesor de neurología y autor principal del estudio. Además, han aclarado que la severidad de esta patología depende varios factores: de la edad a la que se comience a practicar este deporte, el número de años que dedicaron, su posición en el campo y el número de golpes que reciban en la cabeza.

La NFL emitió una declaración en la que dijo que esos reportes son importantes para avanzar la ciencia de los traumas cerebrales y dijo que la liga “continuará trabajando con una amplia gama de expertos para mejorar la salud de los deportivas y ex deportistas”.

Luego de años de negarlo, la NFL admitió la existencia de vínculos entre golpes a la cabeza y enfermedades cerebrales y llegó a un acuerdo de 1.000 millones de dólares para compensar a ex jugadores que acusaron a la liga de ocultar los riesgos. La Corte Suprema de Estados Unidos ratificó el acuerdo en diciembre.

El nuevo reporte incluye muchos casos reportados previamente, como los ex jugadores de la NFL Bubba Smith, Ken Stabler, Junior Seau y Dave Duerson, y casos nuevos, como el del tight end Frank Wainright. Wainwright, que jugó para los Dolphins de Miami, los Saints de Nueva Orleans y los Ravens de Baltimore en una carrera de 10 años, murió en octubre a los 48 años de edad a causa de un ataque cardiaco provocado por una hemorragia cerebral.

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